Ver demoLos estudios indican que más del 50% de todos los productos que se introducen en el mercado fracasan porque no cumplen los requisitos del cliente. Los estudios de opinión del cliente (VOC) constituyen una fase fundamental de cualquier iniciativa de desarrollo de productos.
Las actividades de recopilación de requisitos constituyen uno de los factores de discriminación más importantes para determinar el éxito en el mercado. Las empresas líderes en el sector presentan una probabilidad 4,5 veces superior a las que obtienen rendimientos más bajos de trabajar estrechamente con el cliente a fin de identificar sus necesidades y problemas. Para que una idea se convierta en una realidad rentable, es preciso alinear los requisitos funcionales con las necesidades del cliente y del mercado, y conseguir el equilibrio entre todos los requisitos, tales como normativas, calidad, coste, capacidad, etc.
Planteamiento panorámico: para determinar cuáles son los requisitos apropiados, es preciso tenerlos en cuenta dentro del contexto del sistema integrado en su conjunto (medioambientales, mecánicos, eléctricos, de software, de fabricación, etc.). Planificar los subsistemas en el contexto del todo puede evitar correcciones costosas de última hora.
Una vez determinados los requisitos adecuados, ¿cómo se gestionan y comunican? ¿En la empresa se utilizan documentos, hojas de cálculo o herramientas de seguimiento de requisitos? ¿Los requisitos están aislados en aplicaciones autónomas, o bien están disponibles para toda la empresa?
Teamcenter permite crear y comunicar los requisitos correctos a los responsables de la toma de decisiones que intervienen en fases posteriores. Las potentes herramientas de ingeniería permiten definir el diseño del sistema completo que abarca distintos ámbitos, y la gestión de requisitos comunica este diseño del sistema a toda la empresa.
Teamcenter proporciona a la totalidad de las personas y los equipos funcionales visibilidad de cada requisito y de los conocimientos en que se basa, durante todo el ciclo de vida. Al alinear las decisiones con la estrategia, la empresa es capaz de distribuir productos que respondan a las necesidades del cliente y, de este modo, lograr sus objetivos de ingresos, rendimiento y calidad.